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viernes, 25 de octubre de 2019

EFECTO DE LA MANIPULACIÓN A BORDO DE LAS EMBARCACIONES EN LA CONSERVACIÓN DE LA FRESCURA Y LA COMPOSICIÓN QUÍMICA DE LA CORVINA PICUDA (CYNOSCION PHOXOCEPHALUS), CAPTURADA ARTESANALMENTE EN EL GOLFO DE NICOYA, COSTA RICA.

RESUMEN EJECUTIVO

La principal preocupación que deben tener los comerciantes de alimentos, entre ellos los pescadores es la distribución de sus productos en condiciones que permitan su consumo sin que ello suponga un riesgo para la salud del consumidor, es decir, todo manipulador de alimentos debe preocuparse de que sus alimentos proporcionados sean inocuos y seguros. Una adecuada manipulación es clave para la consecución de dicho objetivo, impidiendo la alteración o deterioro del alimento, conservando su calidad y valor nutritivo por más tiempo.
El presente proyecto pretende dar cuenta como el pescador artesanal mediante una buena manipulación del producto pesquero al momento de la captura podría conservar por más tiempo su calidad y frescura. Asimismo, se parte del objetivo de determinar el efecto que tiene dicha manipulación a bordo durante la pesca artesanal de la corvina picuda (C. phoxocephalus), la cual puede incidir directamente sobre la conservación de su frescura y la composición química, logrando aumentar su vida útil a lo largo de la cadena de comercialización. 

Se implementó un método hipotético-deductivo directo y como experimental. hipotético-deductivo directo porque se tuvo la certeza que con una buena manipulación del pescado desde la primera etapa de la cadena de comercialización (captura) se evita su contaminación con posibles bacterias que aceleran la descomposición, y por lo tanto se puede mantener más fresco el producto por más tiempo. Y experimental porque se realizaron análisis de laboratorio con posterior análisis estadístico de los datos obtenidos para probar esta teoría.

Se evaluó la manipulación y el tipo de almacenamiento que se le da al producto pesquero en términos de calidad e inocuidad al momento de su captura por parte del pescador artesanal. Para ello se utilizó como instrumento metodológico para la obtención de información primaria una encuesta del tipo cerrada, así como una lista de chequeo, ambas dirigidas a los pescadores artesanales de la zona del Golfo de Nicoya, Costa Rica. Según los resultados obtenidos en esta parte de la investigación se determinó que la manipulación no es la más adecuada, esto debido a consideraciones evaluadas y observadas como limpieza de las embarcaciones, implementos utilizados, eviscerado, tipo de almacenamiento y utilización de hielo.   

En cuanto a la parte experimental, se comparó la vida útil en cuanto a la conservación de la frescura, y el comportamiento de la composición química proximal en un lote de corvina al que se le trato con buenas prácticas de manipulación (tratamiento A) con otro manipulado en condiciones que son
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normalmente aplicadas por los pescadores artesanales (tratamiento B). Para ello se determinaron cuatro índices para evaluar la frescura del producto a lo largo del almacenamiento en hielo: sensorial QIM, pH, Torrymeter y valor K. 
En los resultados obtenidos para el tratamiento A, el grado de calidad de la corvina picuda de acuerdo a las características sensoriales, se mantuvo de excelente a buena por un tiempo de 15 días, después de este periodo la pérdida de frescura se observa en los ojos, ya que se detectan un poco opacos y sumidos, no obstante, se mantiene en calidad entre buena y aceptable hasta los 21 días, al igual que el olor y el color de la cavidad abdominal. En cuanto al tratamiento B estas mismas características fueron apreciadas a los 9 y 15 días respectivamente. 
Para el tratamiento A la corvina picuda almacenada en hielo fue declarada no apta para el consumo luego de 21 días, con un valor QI de 13.5, un pH alrededor de 7, un valor K de 39.49% y lectura de 5.7 para el Torrymeter. Para el tratamiento B esta especie se consideró no apta para el consumo luego de 15 días, con un valor QI de 15.3, un pH de 7, un valor K de 43.18% y lectura de 5.9 para el Torrymeter. De estos parámetros evaluados se pudo concluir que la corvina picuda puede comercializarse hasta por un periodo de 21 días en condiciones aceptables, si las prácticas de manipulación y manejo poscaptura en la especie son adecuadas, observándose un alargamiento de la vida útil de 6 días para los ejemplares almacenados en hielo y que se les aplicó el tratamiento de BPM. 
Todos estos índices de frescura mostraron correlaciones significativas con el tiempo de almacenamiento, así como entre sí mismas (P<0.05). En cuanto a la composición química, a excepción de los lípidos se obtuvieron correlaciones significativas entre los componentes porcentuales y el tiempo de almacenamiento en hielo, así también con los índices de calidad evaluados (P<0.05). Estos resultados demuestran como se ve afectada la calidad nutricional conforme se pierde frescura y se incrementa la degradación del pescado durante el almacenamiento, sin embargo no se obtuvo diferencia apreciable entre ambos tratamientos. 
Por último, se definió una propuesta de recomendaciones de mejores prácticas de manipulación para la conservación de la calidad e inocuidad en el producto pesquero. Posteriormente se realizó un taller de Buenas Prácticas de Manipulación a bordo de las embarcaciones, orientado al sector de interés en este estudio, el sector pesquero artesanal. Esta investigación surge como necesidad de los pescadores artesanales por aumentar sus ingresos, al poder comercializar de primera mano un producto seguro y de alta calidad.
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http://www.uci.ac.cr/Biblioteca/Tesis/PFGMIA96.pdf

jueves, 24 de octubre de 2019

PROPUESTA TÉCNICA-AMBIENTAL PARA ASEGURAR LA INOCUIDAD DE FRESAS CULTIVADAS EN CARTAGO, COSTA RICA

RESUMEN EJECUTIVO
La fresa es una de las frutas preferidas por los costarricenses, que por lo general las adquieren en los mercados locales y las utilizan para consumirlas en fresco, como postre y en la preparación de mermeladas, conservas o bebidas. Se consideran Productos de Riesgo Alto (PRA), que tienen alta probabilidad de sufrir contaminación microbiana, debido a que se consumen frescas, la cáscara se consume, la superficie comestible es difícil o imposible de lavar y el proceso de lavado puede dañar la fresa ya que la fruta está sobre o muy cerca del suelo.
Llano Grande de Oreamuno es una zona de Costa Rica productora de fresas y las autoridades del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) han empezado a dirigir sus esfuerzos hacia este sector, con la intención de conocer la forma en que los productores están trabajando y de promover mejores prácticas agrícolas que reduzcan los peligros físicos, químicos y microbiológicos que las fresas mal manejadas pueden acarrear para los consumidores y para el medio ambiente.
El objetivo general de este trabajo fue proponer un plan técnico-ambiental para asegurar la inocuidad de fresas cultivadas en Cartago, Costa Rica. En la primera sección se describe la forma en que los productores están manejando el cultivo de fresas; en la segunda parte se plantea una serie de recomendaciones que ayudarán a mejorar las prácticas actuales, en busca de asegurar la inocuidad de las fresas y de reducir el impacto de esta actividad sobre el medio ambiente.
Se trabajó en cinco ejes: 1) las prácticas agrícolas inadecuadas y las buenas prácticas agrícolas (BPA); 2) las deficiencias del sistema de riego y los cambios sugeridos; 3) la fertilización química y la basada en abono de lombriz; 4) el control de enfermedades con fungicidas sintéticos y su prevención-control basada en controladores biológicos antagonistas; por último, 5) el impacto ambiental que la producción de fresas genera y los cambios que se pueden realizar para mitigarlo.
En primer lugar se determinó que los productores relacionan la inocuidad de las fresas únicamente con la presencia de trazas de productos químicos y por lo tanto pareciera que desconocen la existencia de los peligros físicos y microbiológicos que pueden afectar la inocuidad de las fresas.
Se documentaron prácticas inadecuadas que, a pesar de ser conocidas, se siguen realizando. Por ejemplo los colaboradores aseguran que en ocasiones la gente mixiona o defeca en los márgenes de las fincas y luego retoman las labores sin un adecuado lavado y desinfección de manos. También se detectó la carencia de cercos o barreras que impidan que los animales ingresen a los cultivos. 
Se concluye que el sistema de riego empleado por los cultivadores de fresas en Llano Grande presenta una serie de problemas que podrían comprometer la inocuidad de las fresas que en esta zona se producen y comercializan. La mayoría de aguas no son apropiadas para riego debido a que provienen de ríos, están almacenadas en reservorios a la intemperie y permanecen completamente expuestas a diversas fuentes de contaminación, que de llegar a las fresas las convertiría en producto no apto para el consumo humano.
Se determinó que predomina la fertilización química del cultivo de fresa y esto genera contaminación debido al mismo producto y a la inadecuada disposición de los empaques. La utilización del lombriabono como fertilizante puede convertirse en un excelente medio para reutilizar los residuos y remanentes de las cosechas y para aportar al cultivo de fresa los nutrientes que requiere, lo cual permitiría prescindir paulatinamente del abasto de fertilizantes sintéticos.
En las plantaciones de fresas de Llano Grande no existen planes prevención de enfermedades causadas por hongos, consecuentemente se da una utilización masiva de fungicidas sintéticos para el control de estas enfermedades. Debido a que los fungicidas sintéticos no están dando un buen resultado, existe un interés compartido por conocer y emplear controladores biológicos y esto genera una necesidad latente de capacitación a los cultivadores de fresa de Llano Grande.
Todas las experiencias y situaciones documentadas a lo largo de esta investigación permiten comprender que el cultivo de la fresa produce un fuerte impacto ambiental, que podría afectar los ecosistemas y todos sus componentes, la salud humana, la disponibilidad en cantidad y calidad del recurso hídrico, la calidad fisicoquímica y microbiológica del suelo, por décadas.
Se recomienda que las instituciones estatales vinculadas con la producción de fresas inicien planes de motivación, de concientización y de capacitación en temas de BPA e inocuidad, que involucren al mayor número posible de productores de fresa, sean productores o colaboradores.
A las universidades estatales, que valoren la calidad de las aguas que se utilizan para el riego de las plantaciones de fresa y propongan un plan global de gestión de los sistemas de riego, que permita asegurar la inocuidad de las fresas. 
Se insta al INA y al MAG para que emprendan planes de capacitación para productores de fresa en el tema de utilización de fertilizantes y fungicidas de origen orgánico, que permita reducir la dependencia de los productos sintéticos y además que posibilite la preservación de recursos para las futuras generaciones.
A las instituciones vinculadas con el sector salud se les recomienda que inicien campañas de concientización sobre la importancia de realizar un correcto lavado y desinfección de las fresas, con el propósito de reducir la posibilidad de sufrir afectaciones de salud debido al consumo de fresas contaminadas.
La implementación de las recomendaciones que en este documento se ofrecen permitirá: reducir la dependencia de los agroquímicos, disminuir el impacto ambiental, asegurar la inocuidad de las fresas, garantizar el bienestar físico del personal de las fincas, reducir gastos por problemas de salud y mejorar la imagen del sector agrario costarricense ante los mercados internacionales.
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http://www.uci.ac.cr/Biblioteca/Tesis/PFGMIA72

DISEÑO Y PLAN DE IMPLEMENTACIÓN DE UN PROGRAMA DE PREREQUISITOS HACCP EN EL SERVICIO DE ALIMENTACIÓN DEL HOSPITAL SAN VICENTE DE PAÚL EN HEREDIA, COSTA RICA

RESUMEN EJECUTIVO

Prevenir y combatir las enfermedades transmitidas a través de los alimentos (ETA) es una tarea que trasciende los límites de las cuestiones médicas. Su impacto perjudica la salud de los afectados, el bienestar familiar y la vida de las comunidades. En la actualidad, el conocimiento y la experiencia han demostrado que la calidad no es un fenómeno que pueda lograrse individualmente, sino el resultado de un proceso de acción colectiva que se aplica a toda una cadena. La FAO y el CODEX Alimentarius, a través de diversos documentos, señalan que el derecho a la seguridad alimentaria es un derecho subjetivo que se traduce en la facultad o potestad de exigir de otro un determinado comportamiento. Esto es, el derecho que tienen todas las personas a una alimentación adecuada, al acceso a alimentos que sean de buena calidad, inocuos, y nutritivos. Para conseguir la máxima protección de los consumidores es fundamental introducir el concepto de inocuidad en toda la cadena que va desde la producción hasta el consumo. Ello requiere un planteamiento integrado y sistemático "de la granja a la mesa" en el que productores, elaboradores, transportistas, vendedores y consumidores desempeñan un papel fundamental para garantizar la inocuidad y calidad de los alimentos.  El Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control ( HACCP) es un proceso sistemático preventivo para la gestión del aseguramiento de la inocuidad alimentaria, de forma lógica y objetiva. En él se identifican, evalúan y previenen todos los peligros de contaminación de los productos a nivel físico, químico y biológico a lo largo de todos los procesos de la cadena de suministro, estableciendo medidas preventivas y correctivas para su control tendientes a asegurar la inocuidad. Para que la implementación del sistema HACCP sea efectivo, la empresa debe trabajar previamente de acuerdo a una serie de prácticas higiénicas y condiciones ambientales y operativas que abarquen todo el proceso de producción. Estos procedimientos se conocen con el nombre de prerrequisitos y constituyen la plataforma o base para la producción de alimentos inocuos. Es reconocido que el HACCP es el cimiento sobre el que se apoya la producción de alimentos inocuos, pero está también comprobado que sin un programa de requisitos previos adecuadamente definidos, antes y durante la implementación del HACCP, difícilmente este sistema podrá sostenerse.  El objetivo general del presente proyecto fue diseñar un programa de prerrequisitos HACCP en el servicio de alimentación (SA) del Hospital San Vicente de Paúl (HSVP) de Heredia, Costa Rica, con el fin de cumplir con todos los prerrequisitos necesitados, e identificar evaluar y controlar los peligros relevantes que puedan aparecer durante la obtención, preparación, transformación, elaboración, manipulación y suministro de alimentos al consumidor final. 
Para ello se realizó un diagnóstico del Servicio de Alimentación en cuanto a: buenas prácticas de manufactura; Procedimientos Operativos Estandarizados de Saneamiento (POES); y programas de soporte. También se determinó la capacidad administrativa para generar una política de inocuidad. Como metodología de investigación se utilizaron fuentes de información primarias y secundarias, mediante investigación mixta, la cual es un conglomerado de la investigación documental y la investigación de campo. Se utilizó además el método analítico-sintético, el cual consiste en descomponer una unidad en sus elementos más simples, para así examinar cada uno de ellos por separado, volviendo a agrupar las partes para considerarlas en conjunto. Según diagnóstico realizado al SA, se logró determinar las carencias y posibles mejoras del servicio, así como las posibles soluciones de las mismas con el fin de cumplir con los prerrequisitos necesarios para brindar alimentos inocuos y seguros para el consumo de los pacientes hospitalizados en el nosocomio. Para ello se aplicó una herramienta diagnóstica mediante la cual se evaluó: instalaciones; equipos y utensilios; instalaciones sanitarias y para personal; prácticas del personal; almacenamiento y transporte; control de la contaminación cruzada; limpieza y desinfección; etiquetado y manejo de sustancias tóxicas; control del agua; control de plagas; control de alergenos; control metrológico; control de proveedores y materia prima; mantenimiento preventivo; quejas, trazabilidad y retiro de producto; capacitación e inducción; y documentación y auditoría. En las diferentes áreas evaluadas se detectaron tanto fortalezas como deficiencias, siendo estas últimas las mayoritarias. Sin embargo, se logró identificar posibles soluciones a dichas deficiencias, muchas de las cuales están en proceso de corrección. Además, como parte del programa de prerrequisitos diseñado, se planteó: un Manual de Buenas Prácticas de Manufactura; un Manual de Limpieza y Desinfección; y un Plan de Mantenimiento. Se concluye que para asegurar que la alimentación de los pacientes cumplan con criterios de calidad, se deben realizar las siguientes actividades: vigilancia y supervisión adecuadas; investigación y desarrollo basados en principios científicos; análisis de riesgos, incluidas su gestión y comunicación; buenas prácticas de manufactura desde la producción primaria hasta la preparación y manipulación finales; capacitaciones continuas al personal; e información, transferencia de tecnología, educación y asistencia técnica apropiadas; entre otras.  Por último, se recomienda que al considerar la implementación de un sistema HACCP, se debe cumplir al 100% con el programa de prerrequisitos para tener las bases firmes para la implementación del sistema, ya que los programas de prerrequisitos son fundamentales e indispensables para poder ejecutar un plan HACCP. En caso de no cumplirse con algún prerrequisito, debe analizarse la mejor forma de revertir la situación de la manera más oportuna y eficaz posible, para no perjudicar la salud de los pacientes.
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http://www.uci.ac.cr/Biblioteca/Tesis/PFGMIA57.pdf

miércoles, 23 de octubre de 2019

EVALUACIÓN DE LA SITUACION ACTUAL DEL SISTEMA NACIONAL DE INOCUIDAD DE ALIMENTOS EN COSTA RICA

RESUMEN EJECUTIVO 

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se calcula que las enfermedades diarreicas transmitidas por alimentos  y agua provocan la muerte de 2.2 millones de personas anualmente, de las cuales 1.9 millones son niños. Costa Rica no es la excepción a este panorama, pues las enfermedades diarreicas ocupan el segundo puesto como causa de morbilidad entre las enfermedades de notificación obligatoria, con una tendencia al aumento que se observa en los últimos cinco años para los que se tienen datos. Además, se tiene el reporte de la mortalidad por diarreas, que para el año 2007 fue de 57 en total para una tasa de 1,2 por 100000 habitantes. Estas muertes reportadas ocurrieron principalmente en niños pequeños y en adultos mayores, (Ministerio de Salud, CR/ Organización Panamericana de la Salud. 2008.)  

Muchos documentos de carácter internacional indican que para garantizar la inocuidad de los alimentos es indispensable que exista una colaboración multisectorial eficaz, con la participación de todos los asociados pertinentes a nivel nacional e internacional. Además, la OMS señala que las nuevas soluciones se basan en el intercambio eficaz de datos, fundamentos científicos sólidos y experiencia práctica y que la aplicación de los nuevos marcos y opciones de gestión para mitigar riesgos relacionados con alimentos podrían contribuir a reducir considerablemente la incidencia de ETA a mediano y largo plazo.  (OMS, 2009). 

El objetivo general fue evaluar la situación actual del sistema nacional de inocuidad de los alimentos en Costa Rica, en cuanto a su eficacia para proteger la salud de la población, promover la competitividad en los mercados internacionales y la protección de los consumidores. Para ello se analizó la normativa costarricense relacionada con el tema de inocuidad de los alimentos, en lo que a competencias de instituciones del Estado se refiere, para apoyar la definición de roles y los posibles mecanismos de coordinación. Además se evaluó la capacidad instalada especialmente en el sector público, en lo que concierne a servicios, equipos, personal y recursos para determinar las necesidades de fortalecimiento que se requieren para implementar un sistema nacional de inocuidad de los alimentos eficaz. Por último se analizaron algunos sistemas de inocuidad de alimentos existentes en otros países para utilizarlos como modelo o ejemplo de lo que podría constituir un sistema eficaz.   

Se utilizó la metodología de investigación-acción como estrategia de investigación aplicada y se realizó un estudio descriptivo y cualitativo tomando  como referencia los parámetros establecidos en el documento “Fortalecimiento de los sistemas nacionales de control de los alimentos. Guía rápida para evaluar las necesidades en materia de fortalecimiento de la capacidad” de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, publicado en 2007, con respecto a los ámbitos de estudio (legislación y gestión del control de la inocuidad de los alimentos). Para ello, se consideraron algunos diagnósticos de situación y otros documentos realizados a nivel nacional, que fueran pertinentes para los módulos a revisar, pero la base de los resultados de la investigación, la constituye la información obtenida mediante entrevistas y cuestionarios que respondieron diferentes partes interesadas en el sistema. Además, se analizaron en forma general las leyes marco ostarricenses y los pronunciamientos relevantes relacionados con el tema de competencias institucionales. Finalmente, se revisaron documentos resumen sobre modelos de sistemas de inocuidad de alimentos existentes en otros países, como base del conocimiento necesario para definir la situación futura deseada del sistema nacional que se decida establecer.   

Los resultados principales señalan que en el país no se cuenta con un sistema único de control de la inocuidad de los alimentos, sino que las responsabilidades se encuentran repartidas entre varios Ministerios que cuentan con sus respectivas leyes marco y organizativas. Si bien existen algunos mecanismos de colaboración multisectorial, el tema de la inocuidad no se trata en forma sistemática, no obedece a una política de Estado y tampoco tiene un líder claramente identificado que busque la reducción de los casos de ETA y las consecuencias y costos que éstas generan al país y a los individuos afectados por ellas.   Esto hace que el compromiso con el tema de la inocuidad y la correspondiente asignación de recursos sea insuficiente u ocupe un bajo perfil dentro de las prioridades de algunas de las instituciones competentes.  Sin embargo, se están realizando acciones en el país que podrían significar una gran oportunidad para establecer un sistema nacional de inocuidad de los alimentos eficaz, que permita proteger al consumidor y mejorar la competitividad de los productos nacionales.  

Las experiencias a nivel internacional, señalan que independientemente de que se opte por un sistema de organismo único o de organismos múltiples; los elementos más relevantes para avanzar en la conformación del mismo de forma que sea moderno y eficiente son: la definición de quién conduce el sistema en su conjunto; el establecimiento de principios y criterios operativos comunes para las distintas instituciones y actores y los objetivos de la política de Estado. 

Dentro de las principales conclusiones cabe mencionar que la ejecución de los módulos de evaluación de la gestión del control de la inocuidad de los alimentos, así como el de legislación alimentaria de FAO (2007a)  permitirán tener un panorama mucho más detallado de las necesidades de fortalecimiento de la capacidad para estas dos esferas, lo que facilitará la asignación de recursos una vez que se desarrolle la política nacional en el tema. Algunos países han apostado por la creación de un organismo único para la gestión de la inocuidad de los alimentos de la finca a la mesa, sin embargo, dada la organización actual del sistema nacional de inocuidad de alimentos, en el país se debería realizar un trabajo interinstitucional que defina el modelo que mejor se ajuste a las necesidades y que cuente con el respaldo de las autoridades. Se considera que el sistema nacional que se establezca, debería contar con una base legal sólida que permita su permanencia a pesar de los cambios en las administraciones. Un ejemplo a seguir es la Ley del Sistema Nacional para la Calidad, la cual define claramente las funciones de las instituciones que lo conforman, así como los mecanismos e instancias de coordinación entre ellas.
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http://www.uci.ac.cr/Biblioteca/Tesis/PFGMIA24.pdf

martes, 22 de octubre de 2019

EVALUACIÓN DE LA SITUACION ACTUAL DEL SISTEMA NACIONAL DE INOCUIDAD DE ALIMENTOS EN COSTA RICA

RESUMEN EJECUTIVO

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se calcula que las enfermedades diarreicas transmitidas por alimentos  y agua provocan la muerte de 2.2 millones de personas anualmente, de las cuales 1.9 millones son niños. Costa Rica no es la excepción a este panorama, pues las enfermedades diarreicas ocupan el segundo puesto como causa de morbilidad entre las enfermedades de notificación obligatoria, con una tendencia al aumento que se observa en los últimos cinco años para los que se tienen datos. Además, se tiene el reporte de la mortalidad por diarreas, que para el año 2007 fue de 57 en total para una tasa de 1,2 por 100000 habitantes. Estas muertes reportadas ocurrieron principalmente en niños pequeños y en adultos mayores, (Ministerio de Salud, CR/ Organización Panamericana de la Salud. 2008.) 

Muchos documentos de carácter internacional indican que para garantizar la inocuidad de los alimentos es indispensable que exista una colaboración multisectorial eficaz, con la participación de todos los asociados pertinentes a nivel nacional e internacional. Además, la OMS señala que las nuevas soluciones se basan en el intercambio eficaz de datos, fundamentos científicos sólidos y experiencia práctica y que la aplicación de los nuevos marcos y opciones de gestión para mitigar riesgos relacionados con alimentos podrían contribuir a reducir considerablemente la incidencia de ETA a mediano y largo plazo.  (OMS, 2009).

El objetivo general fue evaluar la situación actual del sistema nacional de inocuidad de los alimentos en Costa Rica, en cuanto a su eficacia para proteger la salud de la población, promover la competitividad en los mercados internacionales y la protección de los consumidores. Para ello se analizó la normativa costarricense relacionada con el tema de inocuidad de los alimentos, en lo que a competencias de instituciones del Estado se refiere, para apoyar la definición de roles y los posibles mecanismos de coordinación. Además se evaluó la capacidad instalada especialmente en el sector público, en lo que concierne a servicios, equipos, personal y recursos para determinar las necesidades de fortalecimiento que se requieren para implementar un sistema nacional de inocuidad de los alimentos eficaz. Por último se analizaron algunos sistemas de inocuidad de alimentos existentes en otros países para utilizarlos como modelo o ejemplo de lo que podría constituir un sistema eficaz. 

Se utilizó la metodología de investigación-acción como estrategia de investigación aplicada y se realizó un estudio descriptivo y cualitativo tomando  como referencia los parámetros establecidos en el documento “Fortalecimiento de los sistemas nacionales de control de los alimentos. Guía rápida para evaluar las necesidades en materia de fortalecimiento de la capacidad” de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, publicado en 2007, con respecto a los ámbitos de estudio (legislación y gestión del control de la inocuidad de los alimentos). Para ello, se consideraron algunos diagnósticos de situación y otros documentos realizados a nivel nacional, que fueran pertinentes para los módulos a revisar, pero la base de los resultados de la investigación, la constituye la información obtenida mediante entrevistas y cuestionarios que respondieron diferentes partes interesadas en el sistema. Además, se analizaron en forma general las leyes marco costarricenses y los pronunciamientos relevantes relacionados con el tema de competencias institucionales. Finalmente, se revisaron documentos resumen sobre modelos de sistemas de inocuidad de alimentos existentes en otros países, como base del conocimiento necesario para definir la situación futura deseada del sistema nacional que se decida establecer. 

Los resultados principales señalan que en el país no se cuenta con un sistema único de control de la inocuidad de los alimentos, sino que las responsabilidades se encuentran repartidas entre varios Ministerios que cuentan con sus respectivas leyes marco y organizativas. Si bien existen algunos mecanismos de colaboración multisectorial, el tema de la inocuidad no se trata en forma sistemática, no obedece a una política de Estado y tampoco tiene un líder claramente identificado que busque la reducción de los casos de ETA y las consecuencias y costos que éstas generan al país y a los individuos afectados por ellas.   Esto hace que el compromiso con el tema de la inocuidad y la correspondiente asignación de recursos sea insuficiente u ocupe un bajo perfil dentro de las prioridades de algunas de las instituciones competentes.  Sin embargo, se están realizando acciones en el país que podrían significar una gran oportunidad para establecer un sistema nacional de inocuidad de los alimentos eficaz, que permita proteger al consumidor y mejorar la competitividad de los productos nacionales. 

Las experiencias a nivel internacional, señalan que independientemente de que se opte por un sistema de organismo único o de organismos múltiples; los elementos más relevantes para avanzar en la conformación del mismo de forma que sea moderno y eficiente son: la definición de quién conduce el sistema en su conjunto; el establecimiento de principios y criterios operativos comunes para las distintas instituciones y actores y los objetivos de la política de Estado.

Dentro de las principales conclusiones cabe mencionar que la ejecución de los módulos de evaluación de la gestión del control de la inocuidad de los alimentos, así como el de legislación alimentaria de FAO (2007a)  permitirán tener un panorama mucho más detallado de las necesidades de fortalecimiento de la capacidad para estas dos esferas, lo que facilitará la asignación de recursos una vez que se desarrolle la política nacional en el tema. Algunos países han apostado por la creación de un organismo único para la gestión de la inocuidad de los alimentos de la finca a la mesa, sin embargo, dada la organización actual del sistema nacional de inocuidad de alimentos, en el país se debería realizar un trabajo interinstitucional que defina el modelo que mejor se ajuste a las necesidades y que cuente con el respaldo de las autoridades. Se considera que el sistema nacional que se establezca, debería contar con una base legal sólida que permita su permanencia a pesar de los cambios en las administraciones. Un ejemplo a seguir es la Ley del Sistema Nacional para la Calidad, la cual define claramente las funciones de las instituciones que lo conforman, así como los mecanismos e instancias de coordinación entre ellas.
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http://www.uci.ac.cr/Biblioteca/Tesis/PFGMIA24.pdf

lunes, 21 de octubre de 2019

DIAGNÓSTICO SOBRE BUENAS PRACTICAS DE MANUFACTURA EN EL MERCADO DE MARISCOS DEL CENTRO NACIONAL DE ABASTECIMIENTO Y DISTRIBUCIÓN DE ALIMENTOS, CENADA, COSTA RICA

Resumen Ejecutivo 

En el presente trabajo se examinan algunos aspectos sobre las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) aplicadas en el mercado de mariscos en el Centro Nacional de Abastecimiento y Distribución de Alimentos CENADA, entidad gubernamental del sector agropecuario costarricense.  Este mercado de mariscos,  principal centro de abastecimiento a nivel nacional,  inicia sus actividades en 1999 sin un marco normativo que regule desde el punto de vista de manipulación de alimentos, los procesos que ahí se desarrollan. 

Como se conoce, el pescado y los mariscos en general, son alimentos que se deterioran con mucha rapidez,  y muchas veces se desconocen algunos principios básicos de higiene o se aplican erróneamente, lo cual podría traducirse a nivel de consumidores en una fuente de transmisión de enfermedades (ETA).  

En Costa Rica, las enfermedades de transmisión por alimentos son un factor importante de análisis y constante preocupación de parte de las autoridades gubernamentales, no sólo por el mismo riesgo de salud pública que estas implican,  sino también por su fuerte impacto en las finanzas públicas que representa la prevención y atención de este mal.  Así las cosas, y siendo el CENADA de los principales centro de acopio y distribución de este delicado producto, se hace imperativo diagnosticar el grado de conocimiento y aplicación de las Buenas Prácticas de Manufactura que tienen sus operadores, como uno de los elementos coadyuvantes para  el mejoramiento de la manipulación de alimentos en el país. 

Para lo anterior, se procedió a desarrollar un formato de evaluación de las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) para evaluar los locales comercializadores de mariscos, a efectos de identificar los puntos deficientes y de esta forma formular recomendaciones que promuevan la mejora continua en las actividades que realizan. 

El estudio utilizó como instrumento metodológico para la obtención de información primaria una encuesta del tipo cerrada,  dirigida a los operadores de locales en el mercado.  De esta información se pudo obtener que pese a que la administración del mercado ha iniciado un esfuerzo por el mejoramiento del mercado, existen áreas que se evaluaron como la materia prima, el personal y la limpieza y desinfección,  que se mostraron deficitarias, que deberán profundizarse los estudios y ser atendidas lo antes posible, para así mantener la  imagen de un a central en la que el público puede confiar para su abastecimiento diario.
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http://www.uci.ac.cr/Biblioteca/Tesis/PFGMIA5.pdf

viernes, 18 de octubre de 2019

DISEÑO DE UN PROGRAMA DE BUENAS PRÁCTICAS DE MANUFACTURA (BPM) PARA EL NUEVO SERVICIO DE NUTRICIÓN DEL HOSPITAL SAN JUAN DE DIOS EN SAN JOSÉ, COSTA RICA

RESUMEN EJECUTIVO Los Servicios de Alimentación Hospitalarios son los encargados de elaborar y distribuir los alimentos para los pacientes ingresados, personal autorizado y acompañantes.  Sus objetivos están encaminados a proporcionar alimentos que, bajo un criterio higiénico-sanitario, sean totalmente inocuos y seguros y proporcionar una dieta equilibrada, tanto cuantitativa como cualitativamente, con el fin de evitar riesgos al paciente, contribuir a la recuperación de la salud y a la disminución de la estancia hospitalaria.  En Costa Rica, los servicios de alimentación hospitalarios forman parte de los Servicios de Nutrición y hacen referencia al área destinada a la transformación de alimentos para la preparación de comidas, normales y terapéuticas, desde el recibo de alimentos hasta la distribución a los diferentes usuarios. Los Servicios de Nutrición corresponden a la unidad técnico-administrativa encargada de la atención nutricional en un hospital.  Incluye las áreas de servicio de alimentación, nutrición clínica y ambulatoria, educación nutricional, capacitación y el área de gestión administrativa. El Servicio de Nutrición del Hospital San Juan de Dios forma parte de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), institución que tiene a cargo el aseguramiento público de salud en Costa Rica y es responsable en garantizar la inocuidad de los alimentos, sobre todo considerando que la población atendida es de alto riesgo. Esto ha motivado que la CCSS haga un llamado a todos los Servicios de Nutrición para que consoliden un Sistema de Gestión de Inocuidad como estrategia en el cumplimiento de la Política Nacional de la Inocuidad de los Alimentos. Para esto ha desarrollado una serie de herramientas que pretenden guiar y facilitar la implementación de este tipo de sistema en todos los Servicios de Nutrición de los hospitales de la institución.  Entre estas herramientas destacan un Manual de Buenas Prácticas de Manufactura, Programas de Soporte y los Procedimientos Estándares de Limpieza y Desinfección (SSOP por sus siglas en ingles).  Los lineamientos contenidos son de acatamiento obligatorio y van dirigidos al proceso de producción y distribución de alimentos de los servicios, en procura de garantizar la inocuidad de los alimentos que se sirven a los usuarios. El Servicio de Nutrición actual del Hospital de San Juan de Dios, no cuenta con las condiciones idóneas que permitan asegurar la inocuidad de los alimentos producidos, razón por la cual se encuentra en un proceso de remodelación de la planta física, equipos y utensilios, misma que motivo la ejecución del presente proyecto de investigación, cuyo objetivo general fue elaborar un programa de buenas prácticas de manufactura (BPM) para la mejora continua del nuevo servicio, mediante un diagnóstico para conocer el estado de las BPM vigentes y un análisis del diseño propuesto para la nueva planta física, esto para determinar si cumple con los lineamientos de las BPM. La investigación es de tipo descriptivo y el diseño es documental. Las principales técnicas utilizadas para la recolección de datos, fueron la observación directa y la entrevista estructurada. Los datos recopilados, se presentan en forma de texto y para su análisis se comparó lo encontrado en la revisión bibliográfica realizada con los resultados obtenidos al revisar el diagnóstico y la propuesta de la planta física.    El diseño del Programa de Buenas Prácticas de Manufactura, se inició con la aplicación de un diagnóstico utilizado para conocer el estado de las prácticas vigentes, esto con el objetivo de identificar fortalezas, debilidades y oportunidades de mejora, que sirvieron como base para el nuevo programa.  El diagnóstico se realizó según lo planteado en el Programa de Soporte Auditoría de la CCSS. Para determinar si el diseño de las instalaciones físicas y equipo propuesto para el nuevo Servicio de Nutrición, cumplía con los lineamientos de buenas prácticas de manufactura, se elaboró un instrumento que resume los lineamientos referentes al diseño y construcción de las instalaciones, equipos y utensilios, incluidos en el Manual de Buenas Prácticas de Manufactura de la CCSS.   Estos lineamientos, se cotejaron con el plano de las instalaciones físicas y con las especificaciones técnicas de los equipos y se logró determinar el número de lineamientos que se cumplen y el número de los que se incumplen.   Al realizar el diagnóstico de las BPM vigentes en el Servicio de Nutrición del HSJD se detectaron incumplimientos en los ítems relacionados con el diseño y construcción de instalaciones, requisitos mínimos del personal y visitantes y documentos relacionados y la principal fortaleza encontrada |radica en que cuenta con profesionales en nutrición capaces de subsanar las no conformidades encontradas. El análisis del diseño de la planta física propuesto para el nuevo Servicio de Nutrición revela que las instalaciones van a proveer un flujo de trabajo lógico que evita la repetición de operaciones, pero la ubicación del edificio no es la óptima pues no está alejada de contaminantes. La propuesta se ha concentrado, en la definición de las áreas necesarias y los flujos de trabajo, por lo que está pendiente incluir en el plan funcional las características de la construcción. Finalmente, se diseñó la estructura del Programa de Buenas Prácticas de Manufactura del nuevo Servicio de Nutrición, que estará conformado por un sistema documental que incluye el Manual de Buenas Prácticas de Manufactura de los Servicios de Nutrición de los Hospitales de la CCSS  y los documentos asociados, entre estos los programados de soporte, procedimientos estándares de operación y procedimientos estándares de limpieza y desinfección oficializados por la institución, que deberán ser adaptados a la realidad del nuevo servicio.  Se recomienda desarrollar e implementar este programa para el Servicio de Nutrición actual, dando prioridad a los aspectos relacionados con el ítem de personal y visitantes.
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http://www.uci.ac.cr/Biblioteca/Tesis/PFG260MIA.pdf